Cirugía Ortognática

Se realiza mediante la movilización y recolocación de la mandíbula y el maxilar superior, con el fin de obtener la armonía necesaria en el rostro, y corregir cualquier tipo de deformidad facial.

Requiere de la elaboración -mediante programas informáticos- de una detallada planificación y estudios 3D de cada rostro.

La intervención se realiza en un pabellón quirúrgico, realizando incisiones intraorales al hueso de la mandíbula, para la colocación de placas y guías personalizadas, corrigiendo de esta forma la posición de los maxilares con total seguridad y sin ninguna cicatriz facial.

Es un procedimiento 100% preciso ya que las placas se fabrican de forma individualizada para garantizar la mejor posición y resultados permanentes.


Ventajas

Bajo Riesgo

Gracias a la personalización del estudio inicial, se logra un bajo riesgo quirúrgico.

minimamente invasiva

Intervención segura, rápida y mínimamente invasiva.

adaptación perfecta

La planificación 3D permite que cada placa se posicione de forma exacta en su lugar, adapatándose perfectamente al paciente.

máxima exactitud

Guías de corte personalizadas permiten cortar el hueso con una precisión del 100%.

rápida recuperación

Con menos edemas e hinchazón, permite una recuperación mucho más rápida.

Tipos de Cirugía Ortognática

_______________

Clase II

Comúnmente llamado «mentón retraído», es una deformidad dentofacial común.

Clase III

Se presenta un déficit del maxilar superior o un exceso del maxilar inferior.

Asimetría Facial

El paciente no presenta equilibrio simétrico entre el lado derecho y izquierdo de su rostro.

Mordida abierta

Existencia de un contacto posterior que impide una correcta mordida.

Sonrisa gingival

Cuando al sonreír se visualizan en exceso las encías.







Cómo es la Cirugía Ortognática

Gracias a la experiencia de nuestro equipo, y el uso de tecnología de punta en la personalización de cada cirugía, logramos corregir estas deformidades de forma rápida y poco invasiva. Realizamos así este procedimiento sin grandes incisiones ni largas operaciones, consiguiendo un ciclo post-operatorio más corto, permitiendo retomar nuestras labores de forma rápida.

  • La tecnología permite conocer de forma virtual el esqueleto de cada paciente, permitiéndonos reducir los posibles problemas quirúrgicos.


  • Con la planificación 3D fabricamos guías de corte únicas para cada paciente, asegurando un corte exacto, y sin dañar otros elementos de la estructura osea. 


  • La planificación nos permite evitar riesgos mayores de infección e inflamación, obteniendo mejores resultados.


  • Todo esto se traduce en una rápida recuperación de entre 10 – 15 días. El paciente debe seguir una dieta blanda por un periodo aproximada de 35 días. La hinchazón facial se comienza a normalizar al cabo de una semana, visualizando los resultados finales en 15 días.