Cirugía Ortognática
Se realiza mediante la movilización y recolocación de la mandíbula y el maxilar superior, con el fin de obtener la armonía necesaria en el rostro, y corregir cualquier tipo de deformidad facial.
Requiere de la elaboración -mediante programas informáticos- de una detallada planificación y estudios 3D de cada rostro.
La intervención se realiza en un pabellón quirúrgico, realizando incisiones intraorales al hueso de la mandíbula, para la colocación de placas y guías personalizadas, corrigiendo de esta forma la posición de los maxilares
con total seguridad y sin ninguna cicatriz facial.
Es un procedimiento 100% preciso ya que las placas se fabrican de forma individualizada para garantizar la mejor posición y resultados permanentes.
Ventajas
Bajo Riesgo
Gracias a la personalización del estudio inicial, se logra un bajo riesgo quirúrgico.
minimamente invasiva
Intervención segura, rápida y mínimamente invasiva.
adaptación perfecta
La planificación 3D permite que cada placa se posicione de forma exacta en su lugar, adapatándose perfectamente al paciente.
máxima exactitud
Guías de corte personalizadas permiten cortar el hueso con una precisión del 100%.
rápida recuperación
Con menos edemas e hinchazón, permite una recuperación mucho más rápida.
Tipos de Cirugía Ortognática
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Asimetría Facial
El paciente no presenta equilibrio simétrico entre el lado derecho y izquierdo de su rostro.
Cómo es la Cirugía Ortognática
Gracias a la experiencia de nuestro equipo, y el uso de tecnología de punta en la personalización de cada cirugía, logramos corregir estas deformidades de forma rápida y poco invasiva. Realizamos así este procedimiento sin grandes incisiones ni largas operaciones, consiguiendo un ciclo post-operatorio más corto, permitiendo retomar nuestras labores de forma rápida.
- La tecnología permite conocer de forma virtual el esqueleto de cada paciente, permitiéndonos reducir los posibles problemas quirúrgicos.
- Con la planificación 3D fabricamos guías de corte únicas para cada paciente, asegurando un corte exacto, y sin dañar otros elementos de la estructura osea.
- La planificación nos permite evitar riesgos mayores de infección e inflamación, obteniendo mejores resultados.
- Todo esto se traduce en una rápida recuperación de entre 10 – 15 días. El paciente debe seguir una dieta blanda por un periodo aproximada de 35 días. La hinchazón facial se comienza a normalizar al cabo de una semana, visualizando los resultados finales en 15 días.